No es una reforma, es un ajuste y tiene cara de mujer

Esta reforma tiene un gran y negativo impacto sobre las mujeres. El 76% de las empleadas domésticas que sigue en la informalidad (y nadie paga sus aportes) hoy solo podría conseguir una pensión de $5.700, después de haber trabajado toda su vida en condiciones precarias. Algo similar ocurre con las amas de casa, que se han hecho cargo de los trabajos domésticos no remunerados. Recorta ingresos a las embarazadas más pobres y a las madres que reciben AUH.

El ajuste tiene cara de mujer.

Fuente: Economía Feminista

Alrededor de las 7 de la mañana, el Congreso de la Nación convirtió en Ley la la reforma previcional con 127 votos afirmativos, 117 votos negativos y 2 abstenciones.

Como hemos comentado en post anteriores, esta reforma tiene un gran y negativo impacto sobre las mujeres. El 76% de las empleadas domésticas que sigue en la informalidad (y nadie paga sus aportes) hoy solo podría conseguir una pensión de $5.700, después de haber trabajado toda su vida en condiciones precarias. Algo similar ocurre con las amas de casa, que se han hecho cargo de los trabajos domésticos no remunerados. Recorta ingresos a las embarazadas más pobres y a las madres que reciben AUH.